Cichlid Room Companion

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Manteniendo Tropheus: Observaciones y Experiencias

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Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (20-ago.-2002)

Clasificación: Mantenimiento en cautiverio, Lago Tanganyika.

He mantenido acuarios de agua dulce treinta de mis cuarenta y dos años de vida y he mantenido cientos de especies diferentes de peces durante ese tiempo. Como la mayoría de los aficionados, he tenido tanto éxitos como fracasos, y también como todo el mundo, mi éxito se debe a:

  1. Conocer a fondo las necesidades del animal que mantengo.
  2. Mantener solo animales a los que puedo proporcionar un ambiente adecuado.
  3. Mucha suerte!

Cuando comencé en serio con el mantenimiento de peces, el simplemente tener suerte no era una opción viable; mi conciencia y mi bolsillo no me lo permitían. Así que comencé a planificarme: Iba a conseguir los peces que quería a base de leer, hablar con los comerciantes y explotar a mis compañeros de afición. Esta ayuda minimiza las pérdidas y te proporciona gran cantidad de información. Aunque como todo el mundo sabe, por mucho que uno sepa y haya preparado un ambiente perfecto para los peces, las desgracias no se van a esfumar. Esto no se debe a la mala suerte o a ser un mal acuarista, si no simplemente a variables incontrolables o que no se acaban de entender. No hay un solo animal sobre la tierra que no pueda ser criado en cautiverio si sus necesidades se conocen a la perfección.

Hace unos quince años comencé a mantener cíclidos del Valle del Rift. Al principio peces del Malawi, Mbuna y Haplochromines sobre todo. Luego algunos Haplochromis del Victoria y, tras cinco o seis años, peces del Tanganica. Durante este tiempo he reproducido bastantes Lamprologus, Chalinochromis, Cyprichromis y Julidochromis. Y entonces, por algún motivo, supongo que atraído por lo interesante de su comportamiento, sentí la imperiosa necesidad de atreverme con los Tropheus; y aquí empieza mi experiencia.

He intentado introducir pequeños grupos de seis-ocho Tropheus en tres o cuatro ocasiones en mi acuario Tanganica comunitario de 450 litros, y siempre fracaso. Hago todo lo que dicen los libros: Dieta vegetariana, alimentación ligera, frecuentes cambios de agua, buenos filtros... y los peces aguantan tres semanas hasta que, uno por uno, cogen hinchazón y caen como moscas. Así que me harté de ellos, creyendo que estos peces eran sólo para aficionados conocedores de artes ocultas. Entonces un día me compré una bolsa con cuatro crías en una subasta de nuestro club por cinco dólares; no era un gasto excesivo para embarcarse en un proyecto científico. Me los llevé a casa y los puse en un acuario vacío de cuarenta litros, con un calentador, un filtro de esponja y algunas macetas, y allí crecieron cuatro meses sin ningún problema. Los alimentaba irregularmente, me olvidaba de hacer cambios de agua, ni siquiera limpiaba los cristales. Ignoraba a aquellos peces y ellos crecían, contradiciendo todo lo que yo sabía sobre ellos. Esto significaba que en las otras ocasiones yo había pasado por alto algún factor clave, ¿pero cuál era? Aunque no las tenía todas conmigo, me arriesgué a probar de nuevo con el acuario grande. Vendí todos los peces excepto una colonia de Cyprichromis leptosoma, y dejé el acuario bastante vacío antes de introducir a mis nuevas joyas.

Fui a visitar a un reputado mayorista de mi zona y le compré treinta alevines F1 de Tropheus, dejándoles aclimatarse poco a poco a su nueva casa. En unas horas se estaban comportando como se espera de cualquier Tropheus... y en tres semanas se murieron como todos los anteriores. Estaba tan decepcionado y frustrado que sólo quería tirar todos los peces por el retrete. Algunos de mis compañeros de afición llevaban años reproduciendo Tropheus sin ningún problema especial; mientras que otros (como yo) sólo habíamos experimentado un fracaso tras otro. Como con otros problemas, la causa debía estar en algo que se me escapaba. Comencé a leer y preguntarle a los gurús de los Tropheus, busqué por todas partes en Internet, con la intención de llegar por fin a la clave del éxito, y en todas partes encontraba lo mismo: dieta vegetal, comidas ligeras, agua limpia, etc.

Nunca había medicado a mis peces, siempre tuve miedo de estresarlos, de que se me quedara el acuario azul o verde y de matar a las bacterias de mi filtro. Como todas las pérdidas de cíclidos africanos que había tenido hasta la fecha se debían a casos de ataques, nunca me había visto obligado a medicar. Hablé con mi amigo Jim de mi "mala suerte" y le describí los síntomas: los peces adormilados, sin apetito, con dificultades para mantener el equilibrio, heces blancas, etc. Bien, el caso es que mi amigo trabaja en la cría industrial de peces y al mencionarle los síntomas (especialmente las heces blancas), enseguida me recomendó Metronidazol. Me dijo que las heces blancas suelen ser síntoma de una infección intestinal y esta medicina en concreto parecía solucionar muy bien esos problemas de forma poco agresiva. También me recomendó no usar Clout® por ser muy agresivo, porque deja azul la silicona de los acuarios y porque no se lleva bien con los filtros biológicos. Así que me conseguí algo de Metronidazol y comencé el tratamiento siguiente:

  1. Retirar los filtrantes químicos.
  2. Aplicar la dosis recomendada de 125 mg por cada cuarenta litros durante dos días.
  3. Realizar un cambio parcial de un 30 % del agua al tercer día.
  4. Volver a medicar durante dos días.
  5. Cambiar de nuevo un 30 % del agua y al sexto día colocar de nuevo los filtrantes químicos.
  6. También mezclé unos 50 mg de este compuesto con algo de agua y la comida de los peces, y con esto los alimenté durante el tratamiento.

Los resultados eran variados pero alentadores. Por una parte no había ninguna señal aparente de que el acuario hubiera sido tratado, ni los peces estaban estresados ni las bacterias del filtro muertas. Todos los peces que no habían enfermado continuaban creciendo in problemas. Sin embargo todos los peces que ya estaban claramente enfermos murieron; supongo que el tratamiento les llegó demasiado tarde.

Por fin parecía que las cosas estaban bajo control. Recordé lo que me había dicho mi amigo de las heces blancas. A lo largo de los años había perdido algunos otros peces en el tanque de 450 litros y los síntomas eran los de la hinchazón, ahora ya sin duda. Los síntomas estaban presentes, pero siempre sólo en un animal y nunca en proporciones epidémicas. Nunca había perdido animales por esta causa en el acuario de cuarenta litros donde mis cuatro Tropheus nadaban felices. Investigando acerca de los medicamentos más usados contra la hinchazón, incluyendo el Octozin y el Clout®, me di cuenta de que todos son antiparásitos, diseñados específicamente contra protozoos flagelados. Es interesante señalar que el Metronidazol, también vendido como Flagyl, es la medicina más corrientemente prescrita por los veterinarios para tratar parásitos de gatos y perros.

Así que parece que lo que estamos es luchando contra un parásito y una infección intestinal secundaria provocada por él. Los parásitos no aparecen por generación espontánea, si no que llegan con algún nuevo animal o ya están en el acuario en estado de latencia. ¿Sería mi acuario de 450 litros todo un reservorio de parásitos, o bien los peces ya venían infectados y morían tras quedar debilitados por el estrés del viaje? Tal vez algunos peces son más resistentes que otros a ese parásito, los Tropheus desde luego no. Como ya dije antes, mantengo una colonia de Cyprichromis en el mismo acuario. Yo siempre había pensado que un Cyprichromis era más delicado que un Tropheus, pero nunca se mostraron molestos mientras los Tropheus morían a su alrededor. Se me ha ocurrido que los Tropheus toman su comida del sustrato, y los Cyprichromis nunca, tal vez el parásito se ve favorecido por este comportamiento. Los parásitos que elimina un pez en sus heces blancas son después ingeridos por otro que se alimenta en la arena. Tal vez mis Cyprichromis están habituados o son más resistentes ante estos parásitos "nativos". Conozco de primera mano lo que es caer enfermo tras viajar por varios países, expuesto a diversos "bichos" que no afectan a la población local (¡la venganza de Montezuma!).

Así que he reemplazado a los Tropheus perdidos durante la última debacle y he hecho un tratamiento preventivo con Metronidazol. He seguido los mismos pasos arriba expuestos y de nuevo los peces no parecen mostrar ningún malestar ante la medicina. También he medicado mis otros acuarios y a todos los nuevos animales con gran éxito. De hecho el Metronidazol es bien tolerado por la mayoría de los animales, incluyendo a las personas, y el peligro de la sobredosis es mínimo. He cambiado mi costumbre de nunca medicar por la de usar Metronidazol de forma rutinaria como profiláctico. Esto es muy importante para otros peces que al contrario que los Tropheus, deben ser alimentados con presas vivas tales como larva negra, roja o tubifex, pues estos organismos son mucho más susceptibles de albergar parásitos. Además todo pez de origen silvestre debe ser aislado y tratado contra parásitos internos y externos que podrían causar una catástrofe entre los peces cautivos. El viejo adagio continúa vigente: "Prevenir es mejor que curar".

Por último querría comentar algo acerca de mis propias experiencias respecto a todas las que he leído acerca de los fascinantes Tropheus. He observado que son animales bastante peleones entre ellos y con los otros peces, hasta el punto de matarlos en ocasiones. Me recuerdan a la mayoría de los Mbuna del Malawi. Es por esto que ha sido establecido el género Pseudotropheus, las semejanzas son evidentes; tanto en la estructura corporal como en la alimentación y en las costumbres. No he observado nada en estos animales que sugiera debilidad o fragilidad, a pesar de su sensibilidad a la hinchazón. De hecho sus hábitos alimentarios posibilitan el proporcionarles una dieta limpia de parásitos.

Como cualquier otro, me he divertido mucho triunfando en el mantenimiento de estos peces, aunque haya llegado al éxito por otros caminos. No intento defender que esta sea la única forma de mantener Tropheus, simplemente expongo el método que me ha funcionado.

Cita

Soldani, Larry. (diciembre 30, 2001). "Manteniendo Tropheus: Observaciones y Experiencias". Cichlid Room Companion. Consultado en marzo 23, 2019, desde: https://www.cichlidae.com/article.php?id=162&lang=es.