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El Cichlid Room Companion

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El Acertijo del lago Victoria

Por , 2001. print format
Publicado
Ron Coleman, 2000

Traductor Antón David Pérez Rodrígez (27-sep-2004)
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" La fascinante historia evolutiva del lago Victoria esta cada día mas cerca de ser comprendida, los resultados de investigaciones recientes sugieren nuevas hipótesis "

(Este artículo se publicó originalmente en el Cichlid News Magazine Oct-01 pp. 32-34, se reproduce aquí con permiso del autor, Ron Coleman, y de Aquatic promotions).

El lago Victoria es un punto caliente de actividad biológica. El desarrollo reciente de la investigación en el lago ejemplifica cómo las distintas líneas de investigación pueden cruzarse y entremezclarse, creando una especie de frenesí alimentario de saber científico.

Lates sp.
La perca del Nilo (Lates sp.) del lago Victoria en el Shedd Aquarium. Foto por Ad Konings.

Los estudios realizados en el lago no son algo nuevo. Hace muchas décadas, investigadores como P. H. Greenwood, del Museo Británico de Historia Natural, ya hablaban de la fascinante diversidad de cíclidos del lago. Los trabajos subsiguientes, dirigidos sobre todo por Frans Witte y sus alumnos y compañeros (como Tijs Goldschmidt u Ole Seehausen) de la Universidad de Leiden desvelaron las maravillas ocultas del lago, la mayor masa tropical de agua dulce del planeta.

Hacia 1987 se habían extinguido 100 de las 110 especies de Haplochromini de la zona sublitoral

Y es gracias a todo el trabajo que ya se había hecho en el lago que los desastrosos efectos de la introducción de las percas del Nilo (Lates spp.) se han echo espantosamente obvios. La historia exacta de cuando y por qué se introdujeron estos peces es algo confusa, pero en esencia fueron introducidas en la década de los 50 con la idea de diversificar la industria pesquera. La idea era que como es un superdepredador se alimentaría de los peces pequeños (esto es, de los cíclidos) concentrando la biomasa en un pez más grande y aprovechable. Aunque les llevó algún tiempo adaptarse, la población de percas acabó aumentando de forma explosiva, diezmando las poblaciones de cíclidos. En su libro "Darwin's Dreampond" ("El estanque de los deseos de Darwin") Tijs Goldschmidt describe la dramática reducción del número de cíclidos, e incluso peor, de especies enteras, a mediados de los 80. Hacia 1987 se habían esfumado 100 de las 110 especies de Haplochromini de la zona sublitoral.

A principios de los 90 hubo poca variación. Sin embargo más recientemente, desde finales de los 90 hasta ahora, las cosas están cambiando de nuevo en el lago (Witte et al., 2000). Los pescadores locales hablan de capturas cada vez más numerosas de cíclidos, pero los peces que cogen ahora no son los mismos que cogían antes. ¿Qué está pasando?

Tras la explosión demográfica de la perca del Nilo, aumentó mucho la industria pesquera. Actualmente es tan intensa que el número de percas del Nilo está decayendo, y a medida que decae aumenta el de los cíclidos. Sin embargo los cíclidos cuyo número aumenta más son los zooplanctívoros. Los detritívoros y los fitoplanctívoros, no. De hecho la mayor parte de los cíclidos capturados hoy en día pertenecen a dos especies de zooplanctívoros; Haplochromis (Yssichromis) pyrrhocephalus y H. (Y.) laparogramma. Esto contrasta con la situación a finales de los 70, cuando la mayor parte de las capturas las constituían los detritívoros y los fitoplanctívoros.

El tema de por qué unas especies sobreviven y otras se extinguen se lleva tratando desde hace tiempo en la biología evolutiva. La tragedia del lago Victoria, para bien o para mal, ha proporcionado a los científicos una ocasión de ver este proceso en acción. Witte et al. (2000) defienden que una de las mejores evidencias para entender la extinción es el comparar pares de especies cercanas. En este caso compararon H. (Y.) heusinkveldi y H. (Y) pyrrhocephalus. Antes de la introducción de la perca del Nilo, ambas especies eran igualmente abundantes por más o menos todo el lago. Ambas son muy similares. Sin embargo, H. (Y) heusinkveldi no se ha recuperado y H. (Y) pyrrhocephalus sí. ¿Por qué? Witte et al. proponen que hay algunas diferencias sutiles en el sistema visual de ambas especies: H. (Y) heusinkveldi está capacitado para ver partículas pequeñas, mientras que H. (Y.) pyrrhocephalus ve y consume partículas mayores. A medida que aumentaba el número de percas del Nilo (y probablemente debido a esto) se han producido dramáticos cambios en la química del agua del lago, incluyendo eutrofización, crecimiento de algas y una pérdida general de la claridad del agua. Y parece que estos factores han afectado más negativamente a H. (Y) heusinkveldi que a H. (Y) pyrrhocephalus. Sin embargo, y como mencionan los autores, es muy poible que los peces que vemos hoy no sean los que veremos mañana, en la medida en que el lago sigue cambiando.

Esta sola especie de cíclido habría originado de 300 a 500 en un espacio de 12,000 años

La complejidad y el cambio no son nuevos en el Victoria. Que allí hay (o había) una gran biodiversidad es evidente. La cuestión puede ser: ¿de dónde ha salido y cuánto tiempo le ha llevado llegar hasta ahí? Los investigadores le han dedicado ya mucho tiempo a este tema, de forma que el explicar la impresionante radiación adaptativa de los lagos africanos ha llegado a ser una especie de Santo Grial de la biología evolutiva. Sin embargo, en 1997 Thomas Johnson y otros defendieron que esta radiación había tenido lugar además en un periodo de tiempo increíblemente breve, unos 12,000 años, inimaginable para un proceso de especiación de vertebrados. He resumido sus argumentos en un artículo previo (Coleman, 1997). En resumen, mediante el uso de técnicas geológicas llegaron a la conclusión de que el lago estaba completamente seco hace unos 12000 años. Combinado con un estudio previo de Meyer (1990), que sugería que todos los cíclidos del lago provenían de un ancestro común, sin que se hubieran producido invasiones por parte de cíclidos de aguas vecinas, todo esto vendría a decir que esta sola especie de cíclido habría originado de 300 a 500 en un espacio de 12,000 años.

Y como a menudo pasa con la ciencia, una vez que una afirmación como ésta se propone, el mundo se pone patas arriba y otros científicos critican los métodos y los datos usados en un intento de rechazar algo tan increíble. Y así es como la ciencia funciona: el antagonismo saludable entre investigadores independientes asegura que toda idea sea cuestionada, toda técnica inservible sea rechazada y todo dato erróneo rechazado. Es importante tener en cuenta que como nosotros no estábamos allí para tomar notas cuando muchos procesos evolutivos tuvieron lugar, mucho de lo que sabemos se basa en datos inferidos de forma indirecta, y los métodos indirectos tienen una cierta predilección por dar problemas.

Aún no sabemos exactamente qué es lo que pasó o lo que está pasando en el lago Victoria

Sandra Nagl et al. (2000) han criticado la idea de que todos los cíclidos del lago provienen de un único ancestro que lo habría recolonizado tras su desecación. Examinando una amplia cantidad de especies de zonas cercanas (los lagos Edward, George y Albert), muestran que de hecho esto es muy poco probable. Defienden que los ancestros de los cíclidos del Victoria vivían en los ríos de áfrica oriental desde hace al menos 1.4 millones de años. Estos peces eran generalistas tróficos y poseían un polimorfismo genético notable. Al llegar al lago de nuevo lleno pudieron adaptarse rápidamente a los nuevos hábitats merced al polimorfismo genético que ya estaba presente entre ellos.

Geoffrey Fryer (2000) va más allá, cuestionando muchas de las contradicciones y datos inconsistentes del primer trabajo, tal y como hicieron Nagl et al. (2000). Cuestiona los datos geológicos diciendo que una cosa es decir que el lago era mucho más pequeño de lo que es ahora, y otra bien distinta afirmar que se secó por completo. Además, si el lago se hubiera secado por completo para ser después recolonizado por un número relativamente bajo, debería explicarse así no sólo la diversidad de cíclidos, si no también la de los otros animales endémicos. Aunque no de forma tan impresionante como los cíclidos, estos otros peces (Clariidae, Mochokidae, Mastacembelidae, Alestiidae, Mormyridae, Cyprinodontidae y Cyprinidae) han producido también especies, cuando no géneros, endémicos del lago. ¿Muestran estas familias también una tasa de evolución tan impresionante?

El problema de fondo de todos estos estudios, y de los que vendrán después, es que aún no sabemos exactamente qué es lo que pasó o lo que está pasando en el lago Victoria. Una cosa es segura; el lago contiene una diversidad de cíclidos notable, y una vez que sepamos cómo y por qué se ha orginado, entenderemos muchas cosas más del complejo mundo de los cíclidos.

Referencias

  • Coleman, R.; 1997; Cichlids and science: how old is Lake Victoria? Cichlid News 6(1): 14-15.
  • Fryer, G.; 2000; On the age and origin of the species flock of haplochromine cichlid fishes of Lake Victoria. Proc. Roy. Soc. London 268:1147-1152.
  • Goldschmidt, T.; 1996; Darwin's Dreampond: Drama in Lake Victoria. MIT Press, Cambridge, MA.
  • Johnson, T. C., C. A. Scholz, M. R. Talbot, K. Kelts, R. D. Ricketts, G. Ngobi, K. Beuning, I. Ssemmanda, and J. W McGill; 1996; Late Pleistocene desiccation of Lake Victoria and rapid evolution of cichlid fishes. Science 273: 10911'093.
  • Meyer, A. E., T. D. Kocher, P. Basasibwaki, and A. C. Wilson; 1990; Monophyletic origin of Lake Victoria cichlid fishes suggested by mitochondrial DNA sequences. Nature (London) 347:550-553.
  • Nagl, S., H. Tichy, W E. Mayer, N. Takezaki, N. Takahata, and J. Klein; 2000; The origin and age of haplochromine fishes in Lake Victoria, East Africa. Proc. Roy. Soc. London 267: 1049-1061.
  • Witte, E, B. S. Msuku, J. H. Wanink, O. Seehausen, E. F. B. Katunzi, P. C. Goudswaard, and T. Goldschmidt; 2000; Recovery of cichlid species in Lake Victoria: an examination of factors leading to differential extinction. Reviews in Fish Biol. Fisheries 10: 233-241.

Cita:

Coleman, Ron. (junio 14, 2003). "El Acertijo del lago Victoria". El Cichlid Room Companion. Consultado en octubre 25, 2014, desde: http://www.cichlidae.com/article.php?id=187.