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El Cichlid Room Companion

Artículos

Pensando en la comida

Por , 2000. print format
Publicado
Ron Coleman, 2000

Traductor Antón David Pérez Rodrígez (20-jul-2004)
Versiones English
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" El enorme número de especies de cíclidos igualmente se alimenta de una enorme variedad de dietas, el Dr. Coleman nos explica un interesante experimento que se llevo a cabo en cíclidos que se alimentan de gambas del lago Tanganyica, el cual produjo fascinantes resultados "

(Este artículo se publicó originalmente en el Cichlid News Magazine Jul-00 pp. 32-34, se reproduce aquí con permiso del autor, Ron Coleman, y de Aquatic promotions).

Comer es una parte importante de la vida de todos los animales, y los cícldios no son una excepción. Todo aficionado debería asegurarse de que está dando a sus cíclidos la clase y cantidad de comida adecuadas, pero ¿cuál es el alimento adecuado para un cíclido dado?

Neolamprologus leleupi
Neolamprologus leleupi, un cíclido del lago Tanganica que se alimenta casi en exclusiva de gambas. Foto por Don Danko.

Como con otras muchas cosas referentes a los cíclidos, la respuesta nunca es sencilla. La gran diversidad de especies de cíclidos sugiere una igualmente gran diversidad de biologías alimenticias. De hecho, muchos investigadores defienden que esta diversidad de modos de alimentarse ha tenido mucho que ver en la diferenciación de las distintas especies de cíclidos. La importancia de la conducta alimenticia con respecto a, por ejemplo, la selección sexual u otras fuerzas generadoras de diversidad aún está debatiéndose, pero no hay duda de que las distintas especializaciones en los huesos y superficies mordedoras de las mandíbulas y garganta de estos peces han tenido mucho que ver. El aparato faríngeo móvil de la "garganta" de los cíclidos les permite procesar (masticar) el alimento, dejando libre la mayor parte de la boca para otros propósitos, incluyendo la incubación bucal o algunos métodos de alimentación muy especializados (Coleman, 1997). Ten en cuenta que sin manos con las que manipular las cosas, los peces tienen que capturar, sujetar y procesar su alimento sólo con su boca. Y esto no es una cuestión trivial si a tu comida le da por escaparse.

Los cíclidos se han desarrollado en muchos tamaños y formas, ocupando diversos ambientes, luego se alimentan de formas distintas. Por ejemplo, Yamaoka (1991) ha descrito cómo los peces de los lagos Tanganica, Victoria y Malawi han desarrollado conductas alimentarias muy especializadas. Por ejemplo, hay "ramoneadores" de algas, aquéllos que ingieren grandes cantidade de sustrato mientras muerden o raspan una superficie cubierta de algas; "picoteadores", que seleccionan más sus bocados y rara vez ingieren sustrato; "raspadores", que realizan sonoros sonidos raspantes con sus dientes especializados; "arrancadores", que enroscan los filamentos sueltos con sus dientes; o "succionadores", que se alimentan de las algas sueltas. También hay especies piscívoras, desde las que consumen a su presa entera hasta las que se especializan en comer sólo escamas o en la pedofagia. Los pedófagos son cíclidos que golpean la boca de un incubador bucal para que libere su contenido (huevos o alevines) para alimentarse de él. Finalmente, hay cíclidos especializados en la captura de insectos u otros invertebrados acuáticos, tales como las gambas.

Todas estas categorías nos ayudan a tener una visión general de cómo funcionan las cosas, pero cuanto más se investiga más se descubre una red de preguntas relacionadas que rara vez se pueden contestar. Por ejemplo, ¿qué comen exactamente los cíclidos en la naturaleza? ¿Qué prefieren comer? ¿Les afecta lo que comen de alguna manera? Y finalmente, ¿con qué deberíamos alimentar a nuestros cíclidos? Hay muchos investigadores trabajando actualmente en diversos aspectos del tema. Por el momento, expondré algo del primero.

Los cíclidos suelen comer cosas distintas cuando son jóvenes que cuando son adultos.

¿Qué comen los cíclidos en la naturaleza? Hay dos formas de contestar a esta pregunta: Puedes o bien observar un pez mientras come, o puedes capturarlo, abrir su estómago e identificar lo que hay dentro. La observación directa es de gran valor, pero a menudo difícil de llevar a cabo en la naturaleza. Además, no siempre es obvio lo que está pasando: Puede parecer que un pez se está alimentando de algas cuando en realidad captura sólo los pequeños invertebrados que viven sobre ellas. La observación directa omite esta distinción. Los métodos que evalúan la cantidad relativa de cada tipo de alimento en el ambiente también se equivocan, como veremos luego: Siemplemente porque haya un tipo de alimento disponible, no significa que un pez en concreto vaya a alimentarse de él. El aálisis de los estómagos nos dice qué es lo que realmente ha comido un pez, y es un fiel reflejo de su dieta natural. Sin embargo, hay que actuar con cuidado: Ciertos elementos como huevos o larvas pueden digerirse muy rápido, de forma que no se puedan detectar mediante el análisis estomacal.

El otro gran problema al que nos enfrentamos es que puede haber grandes diferencias en la dieta entre distintos animales, o en un animal dado a lo largo de su vida. En particular, los cíclidos suelen comer cosas distintas cuando son jóvenes que cuando son adultos. Muchos cíclidos son asimismo oportunistas, y se alimentarán de lo que haya disponible, sean huevos no vigilados, larvas o alevines. Luego si nos limitamos a separar los cíclidos en "alguívoros" y "piscívoros", nos estamos perdiendo lo mejor.

Neolamprologus tretocephalus
Neolamprologus tretocephalus rara vez come gambas, pues prefiere moluscos y ninfas de insectos acuáticos. Foto por Peter A. Lewis.

Y esto nos trae de nuevo la pregunta de por qué algunos cíclidos están tan especializados. Y se nos pueden ocurrir dos posibles explicaciones: Los requerimientos nuticionales versus el reparto de los nichos ecológicos. Es posible que algunas especies tengan unos requerimientos alimienticios tan estrictos que sólo puedan obtenerlos de un determinado tipo de alimento. Esto implica que, privado de él, el pez enfermaría o acabaría por morir. Aunque es una creencia extendida entre algunos aficionados, es una hipótesis difícil de defender (y de rechazar). El reparto de los nichos, por otra parte, sugiere que distintas especies de cíclidos han evolucionado para alimentarse de distintos alimentos, evitando así el competir unos con otros. Por ejemplo, una especie puede haber desarrollado una estructura de los dientes particularmente buena para aliemntarse de las algas que crecen sobre las rocas, como Tropheus moori, mientras que otra ha desarrollado un cuerpo y boca alargados para capturar los invertebrados que se esconden en las rendijas del sustrato (Altolamprologus compressiceps). Las dos especies pueden convivir una junto a la otra en la naturaleza sin entrar en competencia debido a su diferente alimentación. Por supuesto, a lo largo del tiempo el alimentarse de algo en concreto supone para una especie que su organismo se adapte a digerir ese algo, con lo que ambos peces tienen de hecho unos requerimientos alimenticios distintos; la comida que agrada a unos a otros no, y les causa problemas digestivos. Se ha sugerido esto como explicación de la hinchazón o "bloat" que sufren algunos alguívoros africanos, aunque realmente haya pocos datos para corroborar esta teoría.

Un estudio reciente llevado a cabo por Masahide Yuma et al. (Univerisdad de Kyoto) ejemplifica lo complejo de las relaciones entre un grupo de depredadores y sus presas, en este caso catorce especies de cíclidos comedores de gambas del Tanganica (muchos de los cuales son habitantes comunes de nuestros acuarios) y trece especies de gambas de la familia Atydae. Todas estas especies de cíclidos y gambas aparecen juntos en la misma región del lago; de hecho varios de estos cíclidos se alimentan en grupos mixtos. ¿Cómo pueden tantos cíclidos distintos convivir si viven todos de una dieta tan especializada? Yuma et al. (1998) han muestreado la abundancia en gambas de la zona, tanto de día como de noche. Además han capturado los cíclidos y examinado sus contenidos estomacales. Por suerte para los investigadores, los cíclidos tienden a comerse las gambas enteras, con lo que se pueden identificar las especies de gambas que han ingerido.

Este trabajo revela las complejas interacciones entra gambas y cíclidos. Las distintas especies de cíclidos se diferencian en qué porcentaje real representan las gambas en su dieta, qué especies consumen y cómo las capturan.

Neolamprologus lemairii
Neolamprologus lemairii se ha especializado en capturar las gambas que escapan de otros cíclidos depredadores. Photo by Peter A. Lewis.

Cinco especies de cíclidos (Gnathochromis pfefferi, Lamprologus callipterus, Altolamprologus compressiceps, Neolamprologus toae y N. leleupi), junto con individos pequeños de N. fasciatus, se alimentan casi en exclusiva de gambas, representando éstas más del 80% de su dieta. Los otros (L. labiatus, L. lemairii, N. savoryi, N. furcifer, N. mondabu, L. elongatus y L. profundicola) comen tanto gambas como otras presas, tales como larvas de dípteros, náyades de efímeras, huevos o alevines. Neolamprologus tretocephalus come gambas muy raramente, prefiriendo moluscos y ninfas de insecto.

Las trece especies de gamba pueden dividirse en pequeñas, medianas y grandes. Los muestreos revelan que la mayoría de las especies son de actividad nocturna, mientras que una especie de las grandes, Limnocaridina latipes, permanece activa de día en la superficie de las rocas. Las otras de día tienden a ocultarse bajo las rocas. Esto es importante porque los cíclidos sólo se alimentan de día. De ahí que aunque las especies pequeñas son muy abundantes (de noche) los cíclidos apenas se alimentan de ellas. De hecho, la especie grande Limnocaridina latipes fue la principal especie consumida por todos ellos.

El tamaño de los peces también afecta al modo en que capturan su alimento. Los cíclidos pequeños (Gnathochromis pfefferi, Lamprologus callipterus y Neolamprologus leleupi) sorprenden a gambas detenidas sobre la superficie de las rocas durante el día. Los cíclidos algo mayores, como A. compressiceps, L. labiatus y los ejemplares jóvenes de L. lemairii y L. elongatus, se especializan en perseguir a las gambas que intentan escapar de otros atacantes. Como las gambas más grandes tienen más posibilidades de escapar de los pequeños atacantes, los cíclidos que se las comen son también mayores.

Unas pocas especies, tales como L. callipterus, L. labiatus y Neolamprologus mondabu, son capaces de extraer las gambas escondidas en rendijas de las rocas y de entre los montones de deshechos, por lo que consumen especies de gambas que no se muestran activas durante el día.

Neolamprologus callipterus
Neolamprologus callipterus es capaz de extraer durante el día gambas nocturnas de entre las piedras y los montones de deshechos. Foto por Peter A. Lewis.

Estos resultados en su conjunto nos muestran que, aunque en mayor o menor medida todos estos cíclidos se alimentan de gambas, hay variaciones substaciales en cómo lo hacen. Y hay que notar que todos estos cíclidos, por lo menos el grupo en su conjunto, se parecen bastante, en comparación con otros grupos como los Crenicichla o los Geophagus. Entender por completo la complejidad de las conductas alimenticias de toda la familia de los cíclidos requerirá de muchas más investigaciones, dándonos además retos nuevos que plantearnos.

Referencias

  • Coleman, R.; 1997. Cichlids and science: that amazing mouth. Cichlid News 6(4):30-31.
  • Yamaoka, K. 1991. Feeding relationships. Pp. 151-172. In Cichlid Fishes: Behaviour, Ecology and Evolution. (M.H.A. Keenleyside, ed.) Chapman and Hall, New York.
  • Yuma, M., Narita, T. Hod, M. and T. Kondo. 1998. Food resources of shrimp-eating cichlid fishes in Lake Tanganyika. Environ. Biol. Fishes 52:371-378.

Cita:

Coleman, Ron. (marzo 10, 2003). "Pensando en la comida". El Cichlid Room Companion. Consultado en abril 23, 2014, desde: http://www.cichlidae.com/article.php?id=182&lang=es.